La triste historia de la violencia infantil
Hablar de violencia infantil es referirse a un tema doloroso, es hablar de una lacra de la humanidad que - a pesar de innumerables esfuerzos, propósitos y programas - no pudo ser erradicada. Lo cierto es que, desde que el mundo es mundo, a los niños - como a las mujeres - les tocó la peor parte, ya que el concepto de niñez protegida es realmente muy reciente.
La historia nos muestra que la niñez, desde siempre, fue avasallada y sus derechos conculcados o ignorados, temas que a veces desde la actividad física el deporte y la recreación, se ven como lejanos.
La lista de padecimientos que les fueron y aun les son infligidos a los niños es interminable, además de ser cruel y escabrosa y cuantas veces pasa cerca de nosotros la posibilidad de ayudar y no nos damos cuenta.
Desinterés y abandono, miseria e ignorancia colaboraron para sostener este estado de cosas, además de pautas culturales permisivas o decididamente crueles.
La actitud de la humanidad respecto de la protección o desprotección de la niñez ha sido absolutamente pendular, y ha ido y aun sigue yendo desde la protección total que ofrecen los países escandinavos, hasta el abandono y la esclavización que imponen algunos países africanos.
Cuando hablamos del tema de la violencia infantil, sencillamente nos estamos refiriendo aun tema que directa o indirectamente nos toca a todos.
¿Por qué? Porque para nadie es un secreto que en un alto porcentaje de los crímenes y asaltos realizados en nuestro país son llevados a cabo por personas que no alcanzan la mayoría de edad (18 años) y lo peor que por ser menores de edad no se pueden judicializar ni castigar como seria lo correcto y lo justo.
Para no irnos muy lejos de lo que significa la violencia infantil, tenemos el claro ejemplo de las pandillas conformada en su mayoría por jóvenes que se encuentran en rango de edad entre los 14 y 17 años, situaciones que podemos observar en algunos municipio vecinos donde los valores de los jóvenes son muy pocos o sencillamente carecen de ellos, esto en cuanto a los pueblos. Pues si miramos en las ciudades nos encontramos que la problemática de la juventud frente a la sociedad es muy serio y lo peor es que desafortunadamente serán los lideres en un futuro y a pesar de que yo también soy una jovencita pienso que la única forma de acabar con esta situación o al menos disminuir es estudiando, que los dirigentes nos den acceso directo a materiales que nos conlleven a nutrir la educación de la mano con los valores, para al menos gozar de una sociedad mas sana.
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